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Tuesday, May 21, 2013

¿VIVIR?

Qué puedo hacer si me siento triste en lo profundo de mi ser. Qué ser, qué ser, si me siento menos que un mosquito que pulula por ahí.
Para el mundo soy esa mujer exitosa que ha ido mucho más allá de lo que todos esperaban o han logrado. Y una parte de aquello es cierto, es verdad, he superado ampliamente las expectativas que sobre mí había. Nadie hubiera pensado que esa niña pequeñita, flacucha e insignificante se convertiría en una profesional de la educación, inspiradora de sueños de miles de niños, niñas, hombres y mujeres de este mundo.
He logrado mucho, proviniendo de un pobre hogar donde todo faltaba y la carencia era el pan nuestro de cada día.
He logrado mucho.
He logrado nada.
No soy feliz y estoy sola.
Sola, triste.
Despreciada por aquellos hombres que he osado querer.
Nadie me quiere.
Puede que haya muchos que me desean. No podría ser de otro modo. Pero ninguno me quiere y ninguno coincide conmigo en el deseo y la voluntad de amar al unísono.
Qué me queda por hacer. Nada.
Seguiré viviendo hasta que me harte de esta porquería de vida que me toca vivir, que me toca sufrir.

Monday, May 20, 2013

SOLEDAD IGUAL MUERTE

Al llegar a casa se siente un frío que no es climático. Las paredes se extienden kilómetros y me asfixian sin contemplaciones. El impulso de comer se ha extinguido por completo, así como otros impulsos parecidos. 
Me siento sola. Ni triste ni melancólica ni asustada... nada más sola.
Cómo explicar que mi soledad proviene de tu ausencia en mi corazón. 
Antiguamente estaba sola de tu presencia en mi vida. Estaba triste y lloraba continuamente porque añoraba tenerte a mi lado.
Cuando el odio vino a reemplazar el amor, me hizo sentir casi feliz por un tiempo cuando el burlarme de tu vulgaridad siniestra me consolaba... en cambio ahora resultas tan insípido que me sorprende haber sentido algo alguna vez.
Tal vez es cierto y en realidad mataste mi inocencia que era toda yo. 
En pocas palabras, hoy vivo sola. Vivo sin vida.

Monday, April 22, 2013

MURALLA

"Sácame de esta obscuridad" dije queriendo que me contaras de tu vida y me hicieras reír... 
Sucedió que viniste a verme y sentados en el sillón conversamos y conversamos. Poco a poco tus manos se confundieron con las mías y tus dedos se enredaron en mis cabellos. Tu boca en mi boca dibujó alegría y sosiego. Te hice el amor con locura y lo sigo haciendo cada noche.
Mi cuerpo te ama y te espera como siempre. Mi corazón, no puede, no quiere o no sabe. No tengo una respuesta para eso.
A quién le importan las respuestas. Sólo sé que nada más que tú llegaste a traspasar esa muralla y ahora es nuestro palacio.

PENSANDO EN TI

Al principio sólo te veía pasar y me parecías una chica linda como tantas otras. Con los días y las muchas miradas y una que otra sonrisa comencé a necesitar de la luz que cada día brillaba un poco más. Comencé a perderme en tus ojos lánguidos, a notar pequeños detalles, como ese tatuaje sexy que asomaba a veces en una de tus caderas.
Tu ropa ajustada dejaba poco a la imaginación y mis amigos se reían porque lucías ligeramente vulgar. Sólo yo veía una magia extraordinaria en esa luz que irradiabas y que seguía hipnotizando mis sentidos.
De forma casual un día te dije hola. Respondiste tímida sin detener tus pasos.
Días después te esperé después de clases y te acompañé al metro. No habían duda, estaba completamente enamorado de ti y ni siquiera te conocía.
Es curioso cómo ocurren las cosas. Luego de eso nunca más te vi, supe que habías congelado porque viajarías al extranjero...
Pasaron los días, las semanas y los meses y yo seguía pensando en ti. Hubo muchas otras entre mis brazos, pero con ninguna sentí nada parecido a lo que me provocó ese suave beso en mi mejilla. Me sentía idiota por no haber conseguido aunque fuera tu número.
Imagina mi sorpresa cuando aquella tarde llegué a casa y te encontré sentada en la sala. Tu madre y mi madre eran las mejores amigas y ahora que estaban de vuelta en Chile visitaban a sus seres queridos.

Saturday, April 13, 2013

TE ODIO

Te preguntas por qué te odio. Cuando veo tus ojos grandes, tu sonrisa turbada y tu voz apenas audible, sé que sabes que te odio e intentas comprender cómo fue que llegué a esto.
 ¿Cómo llegué a odiarte si te amaba con la ternura de una niña frente a su primer amor?
 Por eso precisamente. ¿Qué querías? No bastó con tomar mi corazón y romperlo frente a mi cara. Con delicadeza, sí, pero con maldad. Seamos amigos, dijiste, no perdamos nuestras conversaciones... nunca llamaste, nunca me buscaste... para qué, si no me necesitabas en lo absoluto... y la palabra "amiga" se convirtió en maldición, en tortura continua, en una lenta muerte bebida gota a gota.
 Gota a gota me llené de veneno, de una ira que crecía día a día y me deshumanizaba, me perdía cada noche que masticaba el desaire, el desconsuelo y la muerte vino a mi como la única forma que encontré para seguir viviendo. Para continuar en medio de todos, en la mayor de las soledades. En mi gran compañía.

Friday, April 05, 2013

LA ÚLTIMA VEZ QUE LO VI

La última vez que lo vi me miraba intensamente, su pelo se erizaba tras mis caricias, sus uñas se incrustaban en mi piel adolescente en suaves masajes y ronroneaba mostrándome todo su amor eróticamente felino.

Thursday, April 04, 2013

CABALLERO Y MEMORIA

Fui a aquella reunión con un único propósito... revelar mis verdaderos sentimientos. Estuve muchos días reuniendo el valor suficiente para acometer tal empresa. No sé cómo los hombres pueden hacer eso una y otra vez. Decirle a alguien "te amo" y exponerse al rechazo o incluso la burla.
Tu primer movimiento me mostró inmediatamente lo equivocada que estaba y lo ridícula que lucía. Aunque en realidad nunca dije "te amo", te adelantaste y dijiste "te gusto", a lo que respondí simplemente levantando los hombros como diciendo "qué le voy a hacer"... yo te caía bien... un golpe devastador del que nunca me repondría.
La peor parte de la historia estaba aún por venir un par de meses después, cuando supe que tú habías contado, entre copas, que yo te había declarado mi amor...
Te odié y te sigo odiando.
Lloré y las lágrimas se secaron por completo.
Ahora soy como un zombie incapaz de sentir algo por alguien.
Ya no hay algo y no habrá alguien. 
La niña murió.

Tuesday, March 26, 2013

SIEMPRE

Aquella fue la noche más feliz de mi vida. El sueño que por años había acariciado en la más prístina de mis imaginaciones infantiles por fin se haría realidad. Por fin, luego de imaginar mil historias, estarías casi al alcance de mi mano.
Había pasado por épocas bien tristes y solitarias, pero siempre me consolaba saber que en algún lugar de este mundo estabas vivo y feliz.
Era agosto y justo estaba en casa con licencia médica aquejada de una extraña enfermedad que me tenía por las cuerdas. Literalmente todo mi cuerpecito que Dios me dio, dolía como los mil demonios, apenas era capaz de pararme de la cama.
Pero nada me importó. Me levanté, me arreglé. Logré todo el glamour que quise y salí a la calle. Era un frío día de invierno y llovía suavemente. Amenazaba una tormenta tempestuosa y tampoco me importó. Yo te vería aquella noche. Era mi única oportunidad.
Te amaba con locura desde mis 14 años y ahora con 40, seguía sintiendo exactamente lo mismo.
Es extraño como la vida a veces cumple con lo que debe ocurrir.
Siempre debiste ser mi hombre y yo siempre debí ser tu mujer.
No podía más de la emoción. Todas las fans gritaban y yo ya sin poder contenerme empecé a gritar también, loca desquiciada y completamente feliz. Que si me dolía el cuerpo, claro que sí, con cada salto con cada carrera, con cada lágrima.
Pero ahí estabas frente a mí, hermoso, sensual, casi un dios de la lujuria. Tenía un regalo para tí, un tonto peluche en forma de delfín. Nunca supe cómo me empujaron y llegué a tu lado, con el peluche abrazado para no ser soltado y todo se obscureció alrededor. Cuando abrí mis ojos, tu sonrisa lo inundaba todo y supe que ya no te iría de mi lado otra vez.

Thursday, March 21, 2013

CERVEZAS Y CIGARRILLOS

Qué hay mejor que una lata de cerveza, un cigarrillo y una buena compañía?
No reunimos como hacía tiempo no lo hacíamos. Ponernos al día fue cosa de varias horas. Las cervezas, una tras otra se vaciaban con una rapidez sorprendente. Quemamos tantos cigarrillos que perdí la cuenta de las cajetillas que luego, como una costumbre inalterable, botamos al tacho de la basura.
Extrañaba tus palabras, tus ojitos medio perdidos que brillaban en contraste con la luz que se apagaba alrededor.
Luego, por una tontería empezamos a molestarnos. El enojo creció y nos derribó. Nos azotamos con cada frase que lanzábamos directo al cuerpo.
No supe cómo de pronto tus labios sobre los míos apagaron todo murmullo de mi mente. Me quedé en blanco entregada a esa especie de locura repentina. Descubrí que te amaba y odiaba al mismo tiempo. Te amaba con ternura, te odiaba con violencia.
Aquella noche amanecimos abrazados, esperando la luz del día para retornar cada uno a su propia vida, a su propio destino. Tú, junto a tu hombre y yo, junto a mi marido.

Wednesday, March 20, 2013

HOY TE VI

Hoy te vi. Hacía tanto tiempo que había olvidado acordarme de ti. Sigues siendo el mismo y sin embargo pareces otro. Has ganado peso y te queda bien. Supongo que finalmente te volverás un viejo de vientre abultado y simpaticón. 
Todo fue muy extraño, inesperado, sorprendente. Por una esquina de la sala apareciste sin más compañía que tu aura de misterio. Aquello fue lo primero que me llamó la atención de ti. Cada vez que aparecías en la oficina no podía evitar volverme hacia ti. Como si tu espíritu llegara antes que tú mismo. Llenabas el aire con tu inconfundible aroma que sólo yo percibía. Ahora ya no recuerdo como era, sólo queda en mi memoria como me sentía.
Por un momento pensé que estabas solo, que ella había desaparecido de tu vida. Casi sentí alegría. No te deseo bien, no quiero que seas feliz. Una parte, una gran parte de mí te sigue odiando y odiándola a ella por alejarte de mí, por quitarme tus besos, tus abrazos. Por convertir en nada nuestras noches de pasión, cuando hacíamos el amor hasta que no teníamos fuerzas.
Pronto descubrí que estaba equivocada, por la otra esquina apareció ella y todo se tiñó de rojo.
Mi amante notó el cambio en mi mirada, pero no dijo nada, sólo estrechó mi cintura y casi me sentí consolada. Comprendí que ya nada quedaba entre mí y tú.
Ahora sólo soy yo por la vida, disfrutando de los placeres de mi cuerpo, pues me queda eso y nada más. Soy incapaz de sentir otra cosa más que placer.

CAMINAR DE NOCHE

Por fin el día ha terminado y ya no queda otra cosa que emprender el camino a casa. Es cierto, podría hacer lo mismo que hago todas las noches, subir en un vagón repleto de personas que van tanto o más cansadas que yo, o puedo simplemente caminar a casa. Medio me decido, en realidad es mi cuerpo quien toma el control de mis acciones y camina sin vacilaciones, lentamente, un paso tras otro sin detenerse jamás. Suspiros incontenibles comienzan a derramarse tal como los pasos, unos tras otros sin detenerse ni vacilar. A cada momento los espacios se tornan más obscuros, silenciosos y pacíficos. Me pregunto por qué es tan agradable caminar de noche, por qué en el día se ven tantos rostros y miradas vacías... De noche es diferente, todo es sereno, lleno de una sensualidad misteriosa, atrayente, cómplice. No sé si llegaré a casa o mi vida quedará en las calles, sin embargo sigo andando, sin detenerme, sin vacilar.

ABRAZO DESEADO

¿Qué se hace cuando no has tenido un buen día y te brotan deseos de mandar todo al carajo, cuando lo único que anhelas es un abrazo largo, apretado, fuerte y suave al mismo tiempo y te das cuenta de que esos brazos no existen y que nadie te espera en casa para aplacar esa soledad que te provoca el cansancio y el sinsentido del ir y venir por callejuelas desiertas?

Friday, March 01, 2013

POR SOBRE LAS NUBES

El cielo alzado sobre mí en una tarde estival
la mirada se pierde en el celeste imaginario
las nubes difuminadas se tornan rosas de esponja
el paisaje medio borroso por la velocidad del viaje
los lugares se pierden el el olvido de la carretera
el destino se acerca a cada kilómetro avanzado
la música susurra en mis auriculares
la tibieza de un sol de atardecer
comienza a desvanecerse
la noche desciende y se instala sobre el mundo
y sobre las nubes las estrellas titilan
tímidas al principio, violentas en su origen.

Friday, January 04, 2013

A VECES

A veces amanezco como en un punto muerto, como reiniciando mi sistema. Me siento incapaz de sentir nada, ausente de mí misma y desconectada de mi entorno que me parece absurdo, el sinsentido de sólo respirar, detestando la humanidad que me toca en suerte sufrir o disfrutar, depende del día...

Saturday, December 29, 2012

Encuentro

Tus dedos se entrelazan de los míos como si descubrieran un mundo nuevo. Recorres mi piel con calma, con la tersura de una manos firmes, acostumbradas al trabajo duro. Acaricias mi rostro con la ternura de tu juventud que gravita en la sabiduría de un milenio. Conquistas mi boca, mis labios que se abren como una rosa matutina, te ofrezco mi deseo, mi ansia de amar con locura, abrasada de tu fuego y mi fuego en un incendio de locura.
Te quiero desde hace mucho, cuando te encontré y perdí al que yo creía.

Friday, December 28, 2012

RENUNCIA ABSOLUTA

Justo cuando todo era tormenta
unos ojos duros que escondían ternura
aparecieron frente a mí y me desarmaron
nunca esperé nada, nunca creí nada
aunque algo en mí clamaba justicia
renuncié, entonces, a la seguridad de mi soledad
tuve muchos días buenos construyendo palacios
una y otra vez, sin embargo, regresaban los miedos
reviví cada martes frente a tu sonrisa, el fuego
olvidé mi lugar, derribé mis muros
liberé esa pequeña fiera que contengo
abrigué esperanzas dormidas, casi expirantes
gocé pequeñas alegrías: sonrisas, miradas, abrazos, bailes en medio de la calle
organicé veladas inconclusas, como puñaladas
sabía que mi amor era sobre todo infecundo, como siempre
a pesar de todo aferrada a una pequeña luz de ilusión
leía mensajes de tu cuerpo como una torpe analfabeta
acariciaba tu imagen en mis sueños y delirios matutinos
reía y lloraba día tras día, noche a noche en la penunbra
caminaba como un zombie hambriento, desgarrado
odiaba esta humanidad que arrastro
no aceptaba mi cara, ni mi cuerpo ni mi historia
nunca tendría tu amor, ni siquiera tus caricias por causa de mí misma
obtuve dolor tras dolor sin que te enteraras
mientras amanecías en otros cuerpos
en otras ellas, mejores que yo, con aroma a primavera
amores de una noche o más de alguna
mientras yo lloraba tu ausencia tu respeto
amor, levanta tu ego en ti mismo, construye tu vida
sigue tu destino sin miedo, que la que te ama camina con Caronte, una vez más

Thursday, November 22, 2012

Comienzo a decir adiós. . .

Las fuerzas que me sostuvieron cuando estuve más perdida en este mundo opaco comienzan a abandonarme  de manera creciente día con día.
Me salvaste de mi propia extinción que se veía inminente cuando quise renunciar a todo, cuando estaba aburrida de la misma miserable rutina que día tras día me llevaba de uno a otro de mis trabajos.
Que por qué me quería morir? Y te atreves a preguntarlo?
Pues, me quería morir porque estoy cansada de ser la idiota útil, ésa que está para todos que todo el tiempo corre a ayudar a aquellos que le han dado al menos una sonrisa de cariño, ésa que cada mañana cumple su horario y que si bien dista mucho de ser la mujer perfecta, parece eso mismo y nadie la busca porque no tiene problemas y no necesita a nadie.
No soy eso y ahora no soy nada, mi servicio comunitario ha terminado, ahora quiero algo para mí, necesito algo para mí, desesperadamente ansío algo para mí, y qué es ese algo... simple, tan simple y al mismo tiempo tan imposible... te quiero a ti, tu amor, tu cuerpo, cada una de tus sonrisas entre malvadas y alegres, tus ojos entre pérfidos y tiernos, tus caricias peligrosas, asfixiantes, tu hombría y violencia sorpresiva...
Y tristemente sé que no vendrás, que no me darás ni tus caricias ni tus besos ni tus abrazos, noches o mañanas trémulas.
Y ya decidí que mi fin será el olvido, mi paso por la vida sin recuerdo, sin nostalgia, sin huellas, sin tu amor.
Mi vida fue la de todos y la de nadie.
Y con eso la despedida comienza y terminará pronto para poder descansar aunque no sea en paz.

Monday, November 12, 2012

ÁMAME

Por qué a veces me viene esta angustia de no verte, de saber que tus pensamientos no me tocan, de sentir que no te alcanzo, que no puedo tocarte con mis manos ni abrazarte con mis besos, ni dormir contigo una tarde de sosiego, ni amarte con la lujuria de mi deseo, contenido en cada suspiro en que extingo parte de mi camino vital.
Dónde estás por las noches cuando despierto llamándote, gritando como bestia herida, desgarrada en desconsuelos.
Cómo puedo volver tus ojos hacia mí, tus manos sobre mí, tu cuerpo en mí, tu mente sincronizada con la mía. Cómo puedo unir tu alma a la mía en un beso cálido, húmedo, suave y eterno.
Sólo una palabra pido... no tengas miedo y ámame, suplico.

Thursday, August 09, 2012

Carrusel


Es invierno, tormenta, frío,
desierto, noche y vacío.

Insana penumbra de olvido
cada vez que un sueño inicia su recorrido.

En una esquina el mundo gira gira
el mundo olvida este pequeño
animal herido.

Una lágrima, la misma lágrima,
la de siempre, irrumpe impúdica,
desvergonzada y cruel.

Unos ojos de ternura brillan
cercanos, tiernos, amigos.

Una sonrisa se asoma
por una ventana y
lo ilumina todo
como un amanecer de encantos
de nuevos sueños parisinos.

Unos labios dulces y lejanos
perfumados de temblores
bañados de cristales
de arcoiris sinuosos.

Y no sé cómo llegar hasta ellos
no sé cuántas escaleras tenga que subir
para beber de su vida
para extasiarme en cada suspiro.

Y lloro, y caigo, y muero
en cada ausencia
en cada sueño
en cada olvido.

Saturday, July 07, 2012

NEW KIDS ON THE BLOCK Y SU PERFECTA HUMANIDAD. CAPÍTULO 9


IX
A veces sólo basta una mirada para empezar a amar. A veces, sólo una sonrisa.

            El sol se elevaba firme y decidido cubriendo a la ciudad de un hálito de alegría que empapaba a todos los participantes de la nueva campaña que Diana encabezaba una vez más. Se trataba de salud para todos los animales de los barrios más pobres. Los niños recibían con alegría la visita de la doctora todos los últimos sábados de cada mes y corrían tras la camioneta ambulancia donde iban todos los suministros médicos necesarios para cumplir cabalmente con todos los objetivos propuestos para aquella campaña en particular.
Cuando la doctora Franzani y su asistente Jorge Rivas, su mano derecha, descendieron del vehículo los niños corrieron a abrazarlos. Esta era la tercera campaña que Diana llevaba a efecto en la ciudad y los niños ya la conocían y la querían, no sólo por el bien que entregaba a sus mascotas, sino por su suave ternura que muy pocas veces habían visto en un adulto. Muchos de ellos habían, además, notado como sus perros y gatos, fundamentalmente, mejoraban tras alimentarlos con las comidas que ella repartía gratuitamente en cada visita. La banda observaba, desde la distancia, maravillados ante tanto cariño contenido en aquellas caritas infantiles al acercarse a ella y los doctores, varios se conmovieron al ser reconocidos por los niños que los saludaban afectuosamente. Hasta ese momento creían que sólo tenían un público mayoritariamente femenino, ahora comprendían que no era así. No había duda, su presencia estaba bien justificada, había sido una excelente idea después de todo. Sin embargo, todos estaban decididos a prestar su colaboración lo más sobriamente posible, con el único propósito de ayudar a tanto pequeño que veían a su alrededor. Sólo Joey, el más joven, sabía que no sería de ese modo. Estaba decidido a hacerse notar y tenía todo preparado para tal efecto. Montó un show de lo más entretenido, el que le valió la simpatía de todos los concurrentes especialmente de las madres de aquellos niños. El resto de los integrantes de la banda se dedicó a trabajar en silencio ayudando a los médicos con los animales en diversas labores como alimentar a la población canina vagabunda que parecía hambrienta y abandonada. Más de algún susto pasaron cuando creyeron que serían atacados por los animales, pero rápidamente el contingente de expertos se hacía cargo de la situación, dando alivio no sólo a los “hermanos menores” sino a los propios muchachos que en más de una oportunidad huyeron despavoridos de animales aparentemente salvajes. También colaboraron en la práctica de esterilizaciones con la finalidad de controlar el número de la población animal vagabunda. Todo estaba coordinado con la autoridad respectiva.
Danny estaba impresionado con la eficiencia de los médicos y de la cantidad de cuidados higiénicos que aquellas cirugías demandaban. Nunca había sido afecto a los animales de ninguna especie, pero en aquella oportunidad decidió que adoptaría un perro prontamente, tenía una casa enorme con un gran patio donde alguno sería plenamente feliz. Aquello había sido motivado, en primera instancia, por la charla que daba Diana acerca de la tenencia responsable de animales. En términos sencillos, Danny, comprendió que todos los problemas que generan los animales vagabundos como los ataques de perros a seres humanos, la sobrepoblación, o las múltiples enfermedades que estos evidencian en sus, a veces, repulsivos cuerpos provocando contagios al ser humanos, principalmente a sus dueños, no era ni más ni menos que culpa de seres humanos irresponsables y descuidados, o en términos duros, animales insensibles y crueles que se creían superiores a aquellos que no poseían el lenguaje articulado, el habla. En su mente se dibujaban otra clase de epítetos más groseros, pero su pudor no permitía que lo verbalizara de ningún modo.
Cada cierto rato, algo los sacaba de su concentrado trabajo. Era Joey que más que trabajar con los animales estaba con los niños, con quienes organizaba cantos, bailes y diversos entretenimientos de los cuales era siempre el centro de atención.
- Realmente este tipo nació para las luces.
Comentó Danny a Donnie, por lo bajo, muerto de la risa, quien no podía creer el desparpajo de Joey transmitiendo por los altoparlantes, promoviendo la actividad y llamando a colaborar a todos los que lo escucharan.
            Hasta cierto punto todo anduvo sobre ruedas, como siempre. Trabajaron arduamente y aunque se sentían cansados, también estaban conformes con la labor realizada durante aquella jornada. Pero más temprano que tarde, los peores temores de Jonathan se confirmaron antes de que pudieran hacer algo para evitarlo. Al principio todo parecía muy inocente. Las mamás de los niños comenzaron a llegar lentamente para acompañar a sus hijos en la atención de sus queridas mascotas. Al menos eso fue lo que dijeron a los niños. Las verdaderas razones iban por otro lado. Querían conocer a la banda más popular del último tiempo. Poco a poco se fueron acercando a ellos y pidiendo uno que otro autógrafo o tomándose alguna foto. Todas aquellas acciones parecían normales e inofensivas y los chicos las encararon con naturalidad. Pero la noticia de que ellos estaban presentes en aquel lugar de la ciudad y en el marco de una campaña de salud pública para animales atrajo prontamente a un gran contingente de muchachas quinceañeras. Llegó un momento en que tuvieron la impresión de que se trataba de un mar de fans que se volcaron a las calles para ver a sus estrellas, o sea, ellos mismos y tuvieron terror de ser asfixiados por tanta niña descontrolada que a esas alturas comenzaban a llegar en grupos que gritaban por ellos y corrían desenfrenadas a su encuentro. Fue tanto el alboroto que se produjo hacia el final de la campaña que todos tuvieron que huir en distintas direcciones tratando de, literalmente, salvar el pellejo. Incluso Diana tuvo que escapar de la muchedumbre asida del brazo por Joey quien siempre se encontró junto a ella vociferando a favor de la campaña.
Ya por la noche cuando todos estaban, literalmente a salvo, varios lo culparon por el  penoso incidente. No obstante el joven no se dejó amilanar por las acusaciones, pues se defendía arguyendo que tenía la mejor de las intenciones y que tal vez el único error que había cometido era el llamar por altoparlante para que las mamás se acercaran a los doctores con sus animales y aprovecharan de conocer al grupo que estaba allí aquella tarde. Le gustaban los animales, pero sobre todo le gustaban los niños. Sentía un profundo amor por la infancia y estaba dispuesto a cualquier cosa con tal de defender a los niños de la pobreza, la delincuencia o las drogas. Él siempre estaba participando activamente en cuanta campaña que involucrara los derechos de los niños. Por eso cuando Diana les comentó que haría aquella acción de ayuda pública fue el primero en ofrecerse como voluntario.
- ¿Estás seguro? No es fácil estar en las calles. A veces hace frío, a veces la gente no recibe muy bien.
Le dijo Diana extrañada por tanto entusiasmo, pero al mismo tiempo muy feliz de ver que el joven se interesaba tanto por el tema.
- Seguro. Estoy dispuesto a limpiar “popó” si es necesario.
Todos rieron alrededor de la mesa donde saboreaban las delicias preparadas por Diana para agasajar a sus distinguidos invitados. En aquella velada ella les había comentado algo de sus actividades, entre ellas la cercanía de la nueva campaña de salud animal.
- ¿Y no te da susto que lleguen tus admiradoras?
Jordan le espetó, sonriendo burlonamente, luego del inesperado ofrecimiento de Joey.
- Claro que no. Basta que no se enteren los medios. Si ellos no saben, las chicas tampoco lo sabrán. Vamos chicos, será divertido y sería muy interesante verlos haciendo algo por alguien más, que no sea ustedes mismos.
Ese ácido comentario había dejado algo descolocados a los amigos quienes luego de discutir algunos pormenores y cuestiones varias se habían comprometido para ayudar a Diana con toda sinceridad y buenos deseos. Jonathan, por su lado, estaba decidido a colaborar, pero como en todo lo que hacía, la mesura y delicadeza se hacían presentes, habiendo guardado un pulcro silencio con sus intenciones y sus opiniones, las que comentaba a solas con ella y el firmamento como testigo y, ciertamente, ya lo había hecho.
            Cuando las descalabradas adolescentes habían aparecido por las esquinas, al principio mermadamente, los muchachos comenzaron a alertarse y disimuladamente se fueron retirando, pero de un momento a otro el mar de féminas descontroladas se hizo presente avasalladoramente y la huida se hizo patente, descontrolada y totalmente desarticulada.
            Jonathan por su parte huyó tratando de salvar los suministros médicos y a Jorge Rivas quien se encontraba operando de un tumor aparentemente benigno de un pequeño perrito apoyado por una asistente. Se llevó el vehículo del hospital veterinario donde lo estaban atendiendo y se dirigió a la clínica donde el perrito quedó internado. Tras lo cual tuvo que devolverse para recoger a los trabajadores del centro médico que habían quedado abandonados. Jordan y Donnie, por su parte, habían corrido desapareciendo por los recovecos de una ciudad que ya no acostumbraban recorrer, hasta que exhaustos y algo perdidos tuvieron que tomar un taxi que los llevara de vuelta a la clínica donde habían dejado sus automóviles. Durante todo ese tiempo no podían dejar de reír. Danny, en cambio, afrontó a la lluvia de fans que se acercaban a pedirle autógrafos. En opinión del resto, él de nada tenía que preocuparse, con esa figura, pura fibra y músculo laboriosamente esculpido a fuerza de un constante trabajo, cualquiera que se le acercara difícilmente le causaría algún daño, y todos reían con aquellos comentarios que no tenían otro fin que provocar la hilaridad de los amigos, aunque ciertamente no dejaban de tener algo de razón.
Diana, desconcertada no dejó de sorprenderse y sentirse confundida cuando se sintió tironeada por Joey, quien la arrastraba por las calles en una loca carrera. En ningún momento ella pensó en huir cuando comenzó a notar la agitación que se levantaba a su alrededor. No conocía el asedio de las fans ya que no estaba involucrada en ese mundo hasta ese momento y nunca había sentido inclinación por ningún grupo musical de ninguna especie. Le costaba mucho comprender la pérdida del autocontrol que una dama debe mantener en toda ocasión… aunque nunca pudo olvidar el incidente que tuvo en el colegio cuando se tramó a golpes con otra muchacha. El mundo de las estrellas, cantantes o actores nunca habían llamado su atención. No estaban entre sus intereses. De hecho, la primera vez que vio a la banda por la televisión no le tomó ninguna importancia, siguió haciendo su trabajo como si nada. Lo recordaba con toda claridad. En ese momento estaba atendiendo un pequeño perrito chihuahua que tenía problemas de diabetes en un domicilio. Al escuchar la canción de su grupo favorito, la adolescente dueña del perro le comentó lo guapos que estaban los chicos. Diana, dando una mirada superficial al televisor se reía de aquellos comentarios y los ponía en duda, ante lo cual, la jovencita, para probarle que tenía razón, justo antes de que la doctora se retirara de la casa corrió a mostrarle una revista donde estaba una foto del quinteto. Diana casi se desmayó ahí mismo.
- Doctora, ¿qué tiene? Está muy pálida. Tranquila, le traigo un vaso con agua.
- Nada, no es nada. Creo que estoy cansada. Nada más.
- ¿Segura?
- Segura. No hay problema… pero, déjame mirar esa revista. Tienes razón después de todo, son bien guapos estos cantantes.
No podía creer que su amigo Jordan y Jonathan, su antiguo novio estuvieran frente a sus ojos. Leyó rápidamente el artículo para convencerse de que eran ellos mismos. Su primera impresión estaba en lo correcto, era ellos, no había la menor duda al respecto. Posteriormente se dedicó a investigar todo lo que pudo respecto del grupo sin prestar mayor importancia al resto de los integrantes. Cuando comprendió que aquello no la llevaría a nada en lo absoluto decidió olvidarse del asunto y dedicarse a lo suyo y nada más que lo suyo, su trabajo.
Cuando pudo comprender lo que pasaba, sentada, con el corazón en la garganta, en un recoveco de una calle cuyo nombre nunca supo y tras haber corrido no sabía cuánto rato ni cuántas cuadras ya no dejaba de reírse conmocionada por tanto alarido y por aquella huida tan repentina de la que fuera víctima y parte. Estaba prácticamente secuestrada por Joey quien, no perdía su cara de contrición, lo que provocaba en Diana una risa cada vez menos controlada. Entre más lo observaba más reía hasta que finalmente él, dándole la razón, rió tanto hasta caer al suelo perdiendo todas sus fuerzas. Cuando creyeron escuchar nuevamente a las enloquecidas chiquillas él se puso rápidamente de pie y tomándola de la mano la obligó a correr aun otro par de cuadras hasta sentirse realmente a salvo. Giraban en una esquina a la derecha, luego a la izquierda. Luego se escondían en grandes puertas que parecían cavadas en las paredes de antiguas casas coloniales.
- Realmente es una vida interesante la que llevas… y muy cansada, muy cansada.
            Bromeó Diana entrecortadamente, absolutamente cansada con apenas fuerzas para pensar lo que decía.
- Es el precio que debo pagar por hacer algo en lo que realmente soy muy feliz.
            Respondió él medio pronunciando cada palabra a punto de desfallecer. Su estado físico era mejor que el de Diana, pero estaba aterrado de que pudiera aparecer otra fans que sus palabras más que de cansancio parecían de susto. En ese momento sintió deseos de nunca volver a ver una seguidora en su vida.
            Ella lo miró sin comprender aquellas palabras pero sonrió sintiendo algo parecido a la lástima por aquel jovencito. Joey sonrió, a su vez, experimentando tras esa sonrisa angelical una calidez que nunca antes había vivenciado, un cariño por Diana que nunca imaginó que sentiría tras haberla conocido y que descubrió tras recordar la primera vez que la vio. Para él nada significaba, pero cuando pudo verla directo a los ojos la intriga de qué significaba ella para Jonathan, llenaría de pensamientos su mente los siguientes días.
- Vamos a la clínica. Creo que estamos cerca. Reconozco esta área… No puede ser que hayamos corrido tanto.
            Observó Diana alrededor y comenzaron a caminar rumbo a la clínica donde llegaron casi oscureciendo y a punto de ponerse a llover. El invierno llegaba y los días estaban cada vez más fríos.
Mucho fue lo que le recriminaron por el incidente pero él nunca se arrepintió, sentía que había hecho lo correcto a pesar de todas las peripecias que tuvieron que pasar.