Saturday, April 16, 2011
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo XVI
Sueños de armonía, besos de fuego, caricias en espera en el inicio de un tiempo sin límites ni barreras.
Friday, April 15, 2011
LA HORA (Juana de Ibarbourou)
Tómame ahora que aun es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.
Tómame ahora que aun es sombría
esta taciturna cabellera mía.
Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.
Ahora que calza mi planta ligra
la sandalia viva de la primavera.
Ahora que mis labios repica la risa
como una campana sacudida a prisa.
Después..., ¡ah, yo sé
que ya nada de eso mas tarde tendré!
Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.
¡Tómame ahora que aun es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!
Hoy, y no mas tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.
Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?
y que llevo dalias nuevas en la mano.
Tómame ahora que aun es sombría
esta taciturna cabellera mía.
Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.
Ahora que calza mi planta ligra
la sandalia viva de la primavera.
Ahora que mis labios repica la risa
como una campana sacudida a prisa.
Después..., ¡ah, yo sé
que ya nada de eso mas tarde tendré!
Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.
¡Tómame ahora que aun es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!
Hoy, y no mas tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.
Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?
Sunday, March 20, 2011
Tristezas de una mujer sola
Hoy no ha sido un mal día. De hecho ha sido un día excelente. Mi amiga muy querida Susana me vino a ver con su pololo maravilloso. He charlado con otra amiga y agradezco cada una de sus palabras. Entonces, no entiendo por qué de pronto me viene, o me aflora esta tristeza miserable que carcome mi corazón, empequeñecido por tanto ruido. El cansancio pastoso de vivir cada día me agobia.
Estoy incompleta, queriendo buscar y sin saber donde hacerlo. La realidad cae sobre mí como un gigante bobalicón que no se mueve para dejarme respirar.
Si tan solo pudiera llorar y sacar de mí esta obscuridad que aumenta día con día. Me volveré una sombra desde mis entrañas? Seré un animal herido y peligroso del que es mejor huir? Eso es. Hace mucho que lo soy y no lo había notado. Soy ese animal que nadie quiere cerca, ese animal sanguinario que todos rehuyen sin conocer ni escuchar su llanto.
Ese llanto silencioso que gotea constantemente sobre mi destino incierto. Cómo sigo viviendo cuando el mundo entero no nota mi presencia o me elude por completo.
Ya no quiero más, estoy tan cansada, tan cansada, tan cansada que quisiera dormir eternamente, o desaparecer repentinamente o tal vez, y en el mejor de los casos, terminar con todo por fin.
Estoy incompleta, queriendo buscar y sin saber donde hacerlo. La realidad cae sobre mí como un gigante bobalicón que no se mueve para dejarme respirar.
Si tan solo pudiera llorar y sacar de mí esta obscuridad que aumenta día con día. Me volveré una sombra desde mis entrañas? Seré un animal herido y peligroso del que es mejor huir? Eso es. Hace mucho que lo soy y no lo había notado. Soy ese animal que nadie quiere cerca, ese animal sanguinario que todos rehuyen sin conocer ni escuchar su llanto.
Ese llanto silencioso que gotea constantemente sobre mi destino incierto. Cómo sigo viviendo cuando el mundo entero no nota mi presencia o me elude por completo.
Ya no quiero más, estoy tan cansada, tan cansada, tan cansada que quisiera dormir eternamente, o desaparecer repentinamente o tal vez, y en el mejor de los casos, terminar con todo por fin.
Friday, March 18, 2011
New Kids On The Block. Mi inspiración.
Hace muchos años hubo una niña que, como todas las niñas de su edad, estaba locamente enamorada de una agrupación de "lindos muchachos". Casi simultáneamente, esa misma niña comenzaría a escribir muchas historias de amor. Más tarde asumiría su pasión por las letras, y a pesar de los estudios realizados, optaría por la Novela de Romance, porque simplemente adoraba inventarlas.
Fue precisamente en esa época cuando, y a raíz de su admiración por la banda, iniciaría la escritura de Perfecta Humanidad, la historia que aquí publica, su historia más amada.
Esta historia que lleva siendo escrita más de 15 años, pronto conocerá su final y su publicación en papel. Para que ello ocurra, tal vez algunos nombres cambien, pero los hechos que ya son reales en el curso de la vida de aquellos personajes casi vivos, serán los mismos.
Ese grupo era New kids on the block. Es increíble que personas que uno no conoce estén tan cerca del corazón de una persona, al menos en esencia. Gracias por tantos momentos de alegría con sus canciones y bailes. Sus sonrisas y el brillo de sus ojos iluminan el "genio que yace dormido".
Ángel Gris Grey.
Fue precisamente en esa época cuando, y a raíz de su admiración por la banda, iniciaría la escritura de Perfecta Humanidad, la historia que aquí publica, su historia más amada.
Esta historia que lleva siendo escrita más de 15 años, pronto conocerá su final y su publicación en papel. Para que ello ocurra, tal vez algunos nombres cambien, pero los hechos que ya son reales en el curso de la vida de aquellos personajes casi vivos, serán los mismos.
Ese grupo era New kids on the block. Es increíble que personas que uno no conoce estén tan cerca del corazón de una persona, al menos en esencia. Gracias por tantos momentos de alegría con sus canciones y bailes. Sus sonrisas y el brillo de sus ojos iluminan el "genio que yace dormido".
Ángel Gris Grey.
Saturday, March 12, 2011
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo XV
¿Qué se hace luego de perdida la esperanza? ¿Cuándo el mundo se transforma en un lugar demasiado grande y amenazante?
Wednesday, March 02, 2011
Los beneficios de la luna, de Charles Baudelaire. Mi retrato escrito hace mucho mucho tiempo...
La Lune, qui est le caprice même, regarda par la fenêtre pendant que tu dormais dans ton berceau, et se dit: "Cette enfant me plaît."
Et elle descendit moelleusement son escalier de nuages et passa sans bruit à travers les vitres. Puis elle s'étendit sur toi avec la tendresse souple d'une mère, et elle déposa ses couleurs sur ta face. Tes prunelles en sont restées vertes, et tes joues extraordinairement pâles. C'est en contemplant cette visiteuse que tes yeux se sont si bizarrement agrandis; et elle t'a si tendrement serrée à la gorge que tu en as gardé pour toujours l'envie de pleurer.
Cependant, dans l'expansion de sa joie, la Lune remplissait toute la chambre comme une atmosphère phosphorique, comme un poison lumineux; et toute cette lumière vivante pensait et disait: "Tu subiras éternellement l'influence de mon baiser. Tu seras belle à ma manière. Tu aimeras ce que j'aime et ce qui m'aime: l'eau, les nuages, le silence et la nuit; la mer immense et verte; l'eau uniforme et multiforme; le lieu où tu ne seras pas; l'amant que tu ne connaîtras pas; les fleurs monstrueuses; les parfums qui font délirer; les chats qui se pâment sur les pianos et qui gémissent comme les femmes, d'une voix rauque et douce!
"Et tu seras aimée de mes amants, courtisée par mes courtisans. Tu seras la reine des hommes aux yeux verts dont j'ai serré aussi la gorge dans mes caresses nocturnes; de ceux-là qui aiment la mer, la mer immense, tumultueuse et verte, l'eau informe et multiforme, le lieu où ils ne sont pas, la femme qu'ils ne connaissent pas, les fleurs sinistres qui ressemblent aux encensoirs d'une religion inconnue, les parfums qui troublent la volonté, et les animaux sauvages et voluptueux qui sont les emblèmes de leur folie."
Et c'est pour cela, maudite chère enfant gâtée, que je suis maintenant couché à tes pieds, cherchant dans toute ta personne le reflet de la redoutable Divinité, de la fatidique marraine, de la nourrice empoisonneuse de tous les lunatiques.
La luna, que es el capricho mismo, se asomó por la ventana mientras dormías en la cuna, y se dijo "Esa criatura me agrada".
Y bajó con suavidad por su escala de nubes y pasó silenciosa a través de los vidrios. Se acostó sobre ti con la ternura flexible de una madre, y ardió sus colores sobre tu rostro. Tus pupilas se pusieron verdes, y las mejillas extraordinariamente pálidas. Al contemplar a esta visitante tus ojos se agrandaron extrañamente, y ella te oprimió con tal delicadeza la garganta que te quedó para siempre el deseo de llorar.
Sin embargo, en la expansión de su gozo, la luna poblaba todo el cuarto como atmósfera fosforescente, como veneno fúlgido; y esta vívida luz pensaba y decía: "¡padecerás eternamente el influjo de mi beso. Serás bella a mi manera. Amarás lo que amo y lo que me ama: el agua informe y multiforme; el sitio donde no estés; el amante que no conocerás; las flores monstruosas; los perfumes que provocan delirio; los gatos pasmados sobre los pianos y que gimen como mujeres, con voz ronca y dulce!".
"Y serás amada por mis amantes, cortejada por mis cortesanos. Serás reina de los hombres de ojos verdes a quienes cerré asimismo la garganta con mis caricias nocturnas; de los que aman el mar, el mar vasto, tumultuoso y verde; el agua informe y multiforme, el sitio donde no estés, la mujer que no conocen, las flores fúnebres que se parecen a los incensarios de una religión desconocida, los perfumes que turban la voluntad, y los animales selváticos y voluptuosos que son emblema de su locura".
Y por ello, maldita, querida niña consentida, estoy ahora tendido a tus pies, buscando en tu figura el reflejo de la terrible divinidad, de la fatídica madrina, de la nodriza emponzoñadora de todos los lunáticos.
Et elle descendit moelleusement son escalier de nuages et passa sans bruit à travers les vitres. Puis elle s'étendit sur toi avec la tendresse souple d'une mère, et elle déposa ses couleurs sur ta face. Tes prunelles en sont restées vertes, et tes joues extraordinairement pâles. C'est en contemplant cette visiteuse que tes yeux se sont si bizarrement agrandis; et elle t'a si tendrement serrée à la gorge que tu en as gardé pour toujours l'envie de pleurer.
Cependant, dans l'expansion de sa joie, la Lune remplissait toute la chambre comme une atmosphère phosphorique, comme un poison lumineux; et toute cette lumière vivante pensait et disait: "Tu subiras éternellement l'influence de mon baiser. Tu seras belle à ma manière. Tu aimeras ce que j'aime et ce qui m'aime: l'eau, les nuages, le silence et la nuit; la mer immense et verte; l'eau uniforme et multiforme; le lieu où tu ne seras pas; l'amant que tu ne connaîtras pas; les fleurs monstrueuses; les parfums qui font délirer; les chats qui se pâment sur les pianos et qui gémissent comme les femmes, d'une voix rauque et douce!
"Et tu seras aimée de mes amants, courtisée par mes courtisans. Tu seras la reine des hommes aux yeux verts dont j'ai serré aussi la gorge dans mes caresses nocturnes; de ceux-là qui aiment la mer, la mer immense, tumultueuse et verte, l'eau informe et multiforme, le lieu où ils ne sont pas, la femme qu'ils ne connaissent pas, les fleurs sinistres qui ressemblent aux encensoirs d'une religion inconnue, les parfums qui troublent la volonté, et les animaux sauvages et voluptueux qui sont les emblèmes de leur folie."
Et c'est pour cela, maudite chère enfant gâtée, que je suis maintenant couché à tes pieds, cherchant dans toute ta personne le reflet de la redoutable Divinité, de la fatidique marraine, de la nourrice empoisonneuse de tous les lunatiques.
La luna, que es el capricho mismo, se asomó por la ventana mientras dormías en la cuna, y se dijo "Esa criatura me agrada".
Y bajó con suavidad por su escala de nubes y pasó silenciosa a través de los vidrios. Se acostó sobre ti con la ternura flexible de una madre, y ardió sus colores sobre tu rostro. Tus pupilas se pusieron verdes, y las mejillas extraordinariamente pálidas. Al contemplar a esta visitante tus ojos se agrandaron extrañamente, y ella te oprimió con tal delicadeza la garganta que te quedó para siempre el deseo de llorar.
Sin embargo, en la expansión de su gozo, la luna poblaba todo el cuarto como atmósfera fosforescente, como veneno fúlgido; y esta vívida luz pensaba y decía: "¡padecerás eternamente el influjo de mi beso. Serás bella a mi manera. Amarás lo que amo y lo que me ama: el agua informe y multiforme; el sitio donde no estés; el amante que no conocerás; las flores monstruosas; los perfumes que provocan delirio; los gatos pasmados sobre los pianos y que gimen como mujeres, con voz ronca y dulce!".
"Y serás amada por mis amantes, cortejada por mis cortesanos. Serás reina de los hombres de ojos verdes a quienes cerré asimismo la garganta con mis caricias nocturnas; de los que aman el mar, el mar vasto, tumultuoso y verde; el agua informe y multiforme, el sitio donde no estés, la mujer que no conocen, las flores fúnebres que se parecen a los incensarios de una religión desconocida, los perfumes que turban la voluntad, y los animales selváticos y voluptuosos que son emblema de su locura".
Y por ello, maldita, querida niña consentida, estoy ahora tendido a tus pies, buscando en tu figura el reflejo de la terrible divinidad, de la fatídica madrina, de la nodriza emponzoñadora de todos los lunáticos.
Wednesday, January 26, 2011
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo XIV
Hay gestos que muestran lo que verdaderamente somos y sentimos, pero no siempre son correctos ni oportunos.
Monday, January 10, 2011
Friday, January 07, 2011
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo XIII
Hay noticias que cambian nuestra percepción de la vida y del mundo. Noticias tras las cuales ya nada vuelve a ser lo mismo.
Tuesday, January 04, 2011
DESOLÉ
Serpientes vagas, sinuosas,
rumores arcaicos de lejanas batallas,
hormigueo de temores traslúcidos,
aromas dulces que sosiegan el camino.
Árboles derramados a la orilla
se suceden inacabables y sedientos,
entre sus hojas manzanas rojas
brillan inalcanzables, perdidas.
Una golondrina extraviada canta y gime,
flamea colgada de una espada ufana
un suspiro se arrastra candoroso
y yace en el mar eternamente.
Desolé... grita una voz muda
palabras insustanciales, desolé...
alaridos en ahogo transoceánico
aullidos sumergidos, espacio estático.
Nadie lo oye.
rumores arcaicos de lejanas batallas,
hormigueo de temores traslúcidos,
aromas dulces que sosiegan el camino.
Árboles derramados a la orilla
se suceden inacabables y sedientos,
entre sus hojas manzanas rojas
brillan inalcanzables, perdidas.
Una golondrina extraviada canta y gime,
flamea colgada de una espada ufana
un suspiro se arrastra candoroso
y yace en el mar eternamente.
Desolé... grita una voz muda
palabras insustanciales, desolé...
alaridos en ahogo transoceánico
aullidos sumergidos, espacio estático.
Nadie lo oye.
Monday, January 03, 2011
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo XII
Existen dolores inconfesables que modelan el espíritu. Existen momentos irrenunciables que alientan cada paso de nuestro camino…
Tuesday, December 28, 2010
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo XI
Hay amores que son sólo obsesiones de nuestro espíritu. Amores que consumen y empobrecen. Amores que sólo traen dolor y desconsuelo.
Sunday, December 26, 2010
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo X
Algunos piensan que la última barrera entre dos enamorados se derriba cuando los cuerpos se fusionan en un único ser. Pero es ahí donde comienza lo más difícil para los amantes. No es nada fácil ser uno y continuar siendo dos.
Monday, December 20, 2010
Saturday, December 18, 2010
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo VIII
Wednesday, December 15, 2010
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo VII
Los lejanos recuerdos se precipitan hacia el presente. Su repaso hace entender quienes somos y hacia donde queremos ir.
Tuesday, December 14, 2010
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo VI
La amistad es un lazo difícil de romper puesto que no existe en él apropiamiento alguno por lo que no hay dolor en la separación.
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo V
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo IV
Wednesday, December 01, 2010
PERFECTA HUMANIDAD. Capítulo III

Siempre buscamos ser amados, cuando debiéramos simplemente amar. Nadie es digno de ser amado, todos somos dignos de amar, de experimentar el amor en la acción y no en la reacción.
Desde la ventanilla del autobús mientras observaba las calles pasar una tras otra, Diana veía algunas casas tan sencillas que la invitaban a pensar en quién viviría en ellas, personas como todas las otras, personas que amaban, que odiaban, que se tenían que levantar cada mañana, ir a trabajar, volver por las tardes y tratar de ser feliz cada día. Más adelante se observaba un parque. En él los niños acompañados de sus madres o niñeras jugaban como si no existiera nada más en el mundo, por una esquina uno se caía dibujando en el rostro de la muchacha una sonrisa tierna al ver como una joven mujer, seguramente su madre, corría y lo levantaba en el aire mientras reía de buena gana al constatar que sólo había sido un susto. Mientras observaba pequeños detalles cotidianos de vidas ajenas que nunca formarían parte de la suya Diana se preguntaba por qué siempre terminaba haciendo lo que Norman quería. Por ningún motivo ella deseaba aparecer por la casa de los Kenton, pero de una u otra manera siempre terminaba haciendo eso mismo, instalada en aquella sencilla y maravillosa sala esperando a que Norman llegara. Si tan sólo Kiara fuera más agradable. Aunque en realidad últimamente no podía quejarse, la pequeña niña se había portado relativamente bien. Pero eso no era lo que realmente le preocupaba. Lo que más la incomodaba era Damián y sus ojos color de miel…
Siempre estaba pensando en Damián y él era tan frío con ella. Se preguntaba si alguna vez lograría conversar con él más de cinco minutos seguidos. Por qué siempre le costaba tanto que la quisieran… Aunque, si lo pensaba con atención, en realidad había encontrado un mejor amigo y por primera vez en su vida se había sentido parte importante en la vida de alguien, en la vida de su amigo Norman al que amaba como a un verdadero hermano.
Algo mágico había ocurrido en aquel primer encuentro, momento en el que supo que todo en su vida cambiaría. Y claro que había cambiado, al fin se estaba sintiendo querida por ella misma… Tenía un amigo, un verdadero amigo, el hijo de una madre tan cariñosa que la hacía añorar las caricias de la madre que nunca tuvo, de la madre que imaginó, anheló y que no logró conquistar… ¿Algún día se atrevería a confesar su secreto? Tarde o temprano lo tendría que hacer, aunque por supuesto aquello implicaba un riesgo que, sin la menor duda, debía correr, pero que todavía no se atrevía a enfrentar. Por otro lado estaba Damián, como no amarlo si en sólo un instante se sintió tan pequeña y tan inmensa al mismo tiempo, como si su existencia se completara frente a otra existencia. Con un solo roce le había hecho descubrir a su piel una nueva calidez, un fuego que había comenzado arder y que ya no se apagaría nunca…
Colgada al hombro cargaba su guitarra y pasada una esquina se aprontó a bajar del autobús. No le costó trabajo descender del vehículo, pero caminar sumida en sus cavilaciones sí se le hizo un verdadero martirio. Cómo podría quererla Damián si ella era apenas una niña. Seguramente un muchacho universitario mayor de edad tendría más de algún romance y nunca se iba a fijar en ella, tan pequeña, deslucida y transparente. Porque para ella, para ser sincera consigo misma no tenía ningún atractivo físico. Era demasiado delgada y no tenía ninguna forma de mujer, ni busto ni caderas, ni siquiera la prestancia de la elegancia que se suponía debía poseer. Siempre se sintió identificada con Marianela, aquella triste protagonista de la novela de Benito Pérez Galdós, pero para ella no había ningún ciego que amara su espíritu más que a su cuerpo y por supuesto ya sabemos cómo termina la historia, aparece la bella Florentina y el ciego que deja de ser ciego se enamora perdidamente de la belleza virginal de la prima recién llegada olvidando por completo el amor que se suponía sentía por la nada agraciada Marianela, que muere de pena cuando confirma la lástima que su triste imagen provoca a la vista del ex ciego.
Era en soledad cuando todas estas meditaciones la asaltaban y le provocaban tanto dolor que muchas veces terminaban en llanto y desconsuelo.
Por fin luego de sólo tres cuadras que le parecieron una vida entera estaba en la casa de su amigo. Cruzó el jardín observando las bellas flores que la señora Albornoz cuidaba con tanto esmero y cariño. Se dispuso a golpear la puerta esperando que Norman se encontrara al otro lado tal como se lo había prometido, pero no hubo aún tocado cuando la puerta se abrió encontrándose a boca de jarro con Damián, la persona que al mismo tiempo más deseaba y temía ver.
- … Hola… ¿Norman está?
Musitó apenas en un hilillo de voz.
- Hola… No. Dijo que llegaría como en media hora. Acaba de llamar. Pero pasa por favor.
La invitó a entrar mientras le sonreía tiernamente, algo parecía romperse por dentro de Diana, como si el corazón le diera un vuelco.
- Pero dijo que estaría aquí, lo prometió.
Dijo en voz alta con una voz cada vez más quebrada, como hablando consigo misma.
- Lo sé, también me lo dijo. Se suponía que me prestaría algo. Pero siéntate por favor.
- Gracias.
Se sentó mirando las innumerables cajas que se encontraban sobre los sillones y se preguntó qué significaría aquel desorden, nada habitual en aquella casa.
- Éste es mi hermanito. Últimamente le ha dado por ordenar un montón de cosas, todavía no lo consigue como es obvio. Ha estado bastante raro. Disculpa, pero ya me tengo que ir, Kiara anda por ahí, ella te hará compañía.
Palabras ante las cuales ella puso cara de circunstancia y casi suplicó sin habérselo propuesto, mostrando por primera vez, no miedo a quedarse con Kiara, sino ansiando estar con él y no dejarlo de ver.
- No por favor, no me dejes sola.
- Si no pasa nada, mi hermanita ha madurado mucho en los últimos días.
Comentó Damián mirando hacia la cocina tratando de que Diana se sintiera confiada en que había cero riesgo para ella. En realidad ni él mismo se creía sus palabras preguntándose si Diana realmente temía quedarse a solas con su hermanita.
- Sí, por supuesto, ha pasado de las palabras bruscas a la total ignorancia. Es un gran progreso.
Damián rió.
- De acuerdo, de acuerdo, me quedaré un rato y haré de buen anfitrión. ¿Es lo que corresponde, no?
- Me parece que así es.
Dijo ella mientras se atrevía a sonreír con mayor confianza.
Damián se sentó a su lado porque los sillones estaban todos muy ocupados. Por un momento el roce fue tan incómodo para ella como para él, aunque él apenas sospechaba que para ella era una incomodidad agradable.
El silencio gobernó por unos momentos, que parecieron demasiado largos, hasta que él inició el diálogo. Diálogo que ninguno de los dos recordaría más tarde. El clima y su inestabilidad en los últimos días… Los últimos acontecimientos internacionales… Entre broma y broma recordaron la golpiza que Diana le propinara a la enorme Débora.
- Todavía me siento avergonzada.
Sonrosada inclinaba la cabeza como queriendo ocultar su vergüenza por el penoso incidente.
- No deberías. Tal vez no fue la mejor forma de solucionar un problema, pero eso sucedió. Le pegaste y fue todo.- dijo Damián mientras le daba pequeños toques en la mano tratando de levantarle el ánimo.
- Es que la violencia es negativa, está mal…
De pronto sin saber por qué Damián comenzó a mirarla y ella no podía dejar de verlo. El tiempo se había detenido y ella comenzó a respirar con dificultad. Damián le había tomado la mano y la estrechaba suave y firmemente. ¿Qué había en Diana que lo atraía con tanta fuerza? Tal vez la profundidad de esa mirada melancólica. Tal vez la pureza de unos labios que sabía tan cándidos y que presentía apasionados. No lo sabía exactamente y no podía dejar de acercársele. Ella sentía que moriría con cada segundo que transcurría y que la única manera de resucitar era con ese beso que anhelaba hacía tantos meses, que desesperadamente necesitaba con mayor premura, con urgencia a cada segundo que transcurría, sin siquiera conocer cómo podría ser, jamás había recibido un beso y lo deseaba tanto. Él pensaba en Norman, en su promesa y no podía fallar… pero… la adoraba. Desde que la había visto por primera vez no podía dejar de pensar en ella. ¿Por qué había hecho esa estúpida promesa? La respuesta venía inmediatamente a su memoria, por su hermano, por el amor profundo que sentía por su hermano. No podía… No podía evitar sentir lo que sentía. Ella era como un sueño encarnado, un sueño que ni siquiera sabía que tenía. Un sueño de armonía, plenitud y confianza. Tan pequeña, tan frágil y tan delicada. La veía como una parte de su propia existencia, como un aire vital que hasta ese momento no sabía que necesitaba tanto para vivir. Ahora deseaba un beso, suave, tierno, cálido y sofocante…
Pero unos gritos desesperados los hicieron ponerse de pie automáticamente y separar sus manos. Kiara venía gritando para pedir ayuda. Lo único que alcanzaron a comprender de todo aquello fue la palabra Pepito que la pequeña repetía una y otra vez al borde del paroxismo.
La siguieron de prisa hasta llegar a la cocina donde descubrieron a Pepito retorciéndose en el suelo casi sin respiración. Con ambos cuartos delanteros intentaba desesperadamente quitarse algo del hocico sin éxito, mientras que Kiara lloraba sin poder hacer nada por su querida mascota. Diana sin dudar un solo instante se inclinó sobre el animal para sostenerlo con fuerza y abrirle el hocico metiendo sus dedos en él, logrando que el animal volviera a respirar normalmente. Luego de soltarlo, una vez tranquilizado, se quiso limpiar las manos y Damián aún sorprendido le extendió una toalla de papel. Kiara se lanzó a los brazos de Diana y sólo le agradeció por salvar a su mascota. La niña había intentado alimentar al perro mezclando el alimento con huesos de pollo que habían quedado del almuerzo. En los últimos días el animal había estado sin apetito y Kiara pensó que podría comer mejor si encontraba su comida más sabrosa. Nunca imaginó que podría atragantarse con uno de estos huesos. Recién en ese momento entendió que nada podía ser peor que darle huesos de pollo a su mascota. Y también se sintió muy arrepentida por lo grosera que había sido con Diana desde el primer día que la conoció.
- Algunas veces los perros pasan periodos de inapetencia, igual que los seres humanos. Sólo hay que observarlos por si dejan de comer o de beber agua. ¿Él dejó de comer?
Preguntó a Kiara mientras buscaba detergente para lavarse las manos.
- No dejó de comer, sólo comía menos.
Respondió la niña mientras tomaba a Pepito entre sus brazos para abrazarlo.
- Entonces está perfectamente saludable. Deberían llevarlo de todas maneras al veterinario para que le revisen la garganta por si tiene algún pedazo incrustado o alguna herida.
Kiara miró a Damián abriendo mucho los ojos.
- Yo me encargo. Tranquila hermanita. Ahora lleva a Pepito al patio y ponle agua, pero no lo obligues a beber.
Dijo mientras le frotaba la cabeza a su pequeña hermana.
- No, ya entendí. Gracias Diana, voy al patio.
- Dime Diana, ¿cómo supiste qué hacer?
Preguntó Damián mientras le extendía nuevamente la toalla de papel para que se secara las manos.
- Voy a ser veterinaria, siempre estoy estudiando… en realidad leyendo revistas sobre el cuidado de los animales, de los animales en general, amo a los animales.
- Ya veo. ¿También te gustan los peces?
Quiso saber Damián mientras se frotaba las manos.
- Claro que sí. Adoro el mar…
De pronto pareció recordar algo muy placentero.
- Entonces te va a encantar esto.
La tomó de la mano y la condujo por la casa hasta llegar a su habitación. Ella se dejó llevar sólo disfrutando del contacto de la mano de Damián.
En ese lugar estaba instalado, hacía no más de dos días, un acuario no muy grande. Damián le explicó que él adoraba el mar y que su sueño frustrado era bucear. Ella le confesó que era una experiencia inolvidable. A sus catorce años ya había buceado un par de veces, como un premio escolar al buen rendimiento académico. Fue todo lo que le contó y él se fascinó con el relato de aquella experiencia.
Diana no dejaba de observar un diminuto pez color violeta y Damián no dejaba de observarla a ella que medianamente inclinada seguía al pececillo. Con su mano derecha tomó la mejilla izquierda de ella acercándola hacia sí. Ningún pensamiento atravesaba su mente. Ningún obstáculo se interponía entre ellos. En medio de su habitación las barreras cayeron y los temores desaparecieron. Naciendo la ternura de un suave beso, la caricia precisa en los cabellos de ella, jamás acariciados. Finalizando con un intenso abrazo, que brindaba a Diana una sensación de sosiego, plenitud y seguridad. Para Damián la sensación de perpetuidad en otro ser, de una perfecta comunión y de un abandonarse a sí mismo para comenzar a vivir de ahora en adelante sólo para ella.
* * *
Cuando Norman regresó tiempo más tarde encontró a Diana, Kiara y Damián conversando alegremente en la sala. Le sorprendió sobre todo el hecho de que su hermanita estuviera tan contenta junto a su amiga. Hasta donde él sabía Kiara no soportaba la presencia de Diana, la razón no era otra que los típicos celos fraternales. A pesar de esto no hizo ningún comentario y se limitó a sentarse y relatar la archiconocida excusa. Luego de lo cual sería la propia Kiara quien le contaría detalladamente la razón de su actual comportamiento, provocándole una gran alegría con la noticia.
Esa tarde, Norman sintió algo distinto en el ambiente y también se eximió de emitir algún comentario. Pero había algo diferente que no se animaba a desentrañar todavía. Entre tanto seguiría adelante con su plan. Como siempre Damián se excusó para retirarse pero Norman no lo dejó y prácticamente lo obligó a quedarse y demostrar uno de sus ocultos talentos: el canto.
- Cuando me pediste que trajera la guitarra me imaginé que necesitabas preparar algo para la escuela.
Dijo Diana mientras sacaba el instrumento delicadamente del bolso.
- También, pero antes de que nos dediquemos quisiera que practicáramos un poco aquí en la sala.
Esto lo dijo mirando alrededor y sintiéndose algo avergonzado por el excesivo desorden que había mantenido durante los últimos días.
Tenía la secreta intención de que Diana escuchara la bella voz de su hermano y por supuesto de que Damián escuchara los perfectos acordes que ella lograba en la guitarra. No se amilanó por el desorden y se propuso sacar algunas cajas para sentarse un poco mejor, porque hasta ese momento se encontraba sentado en uno de los brazos del sillón.
Diana tocó los primeros acordes y Norman se dispuso a cantar. Kiara que se encontraba en silencio observando concienzudamente a su hermano recién llegado se adelantó y dio inicio a una serie ininterrumpida de bellas canciones. Norman cantaba maravillosamente bien y Damián no se quedaba atrás. Kiara por otro lado hubiese sido mejor que no cantara, a pesar de lo cual todos se alegraron sinceramente de que se atreviera y se integrara a aquella inusual actividad.
Las horas pasaron rápidamente y llegó la hora de decir adiós. No se entendió cómo fue que finalmente, después de insistencias y negativas, Damián casi se ofreció para ir a dejar a Diana a su casa, quien se veía bastante compungida, pero también feliz de tan conveniente obligación que el joven había adquirido. Norman entretanto se dio por satisfecho y se retiró a sus habitaciones sin proferir alguna otra palabra aquella noche. Tenía sospechas de que lo que había tramado tanto tiempo atrás, por fin hubiera resultado, pero ni ese día ni los que vinieron diría nada, ni a su hermano ni a Diana. Eso sí, estaría atento y observante al menor indicio, los que por supuesto no tardaron en quedar en evidencia. Damián siempre tenía cosas que hacer y se perdía tardes enteras. Norman sabía que su hermano era muy aplicado y se dedicaba con ahínco a los estudios, pero nunca había dedicado tanto tiempo fuera de la casa. Además, estaba esa expresión de simple felicidad que siempre habitaba en su rostro. Aquello le alegraba profundamente y decidió esperar a que su hermano le contara por sí mismo lo que le estaba sucediendo.
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